El historiador Andrés Lecuanda Miloslavich, puso en duda la efectividad de los puentes peatonales para cruzar la Alameda. Dijo que para una persona con discapacidad, representarían un sacrificio de cien metros extras de recorrido, con respecto a los 25 planeados como cruce de arroyo de circulación vehicular. Consideró que una solución duradera, es en verdad considerar como un parque la Alameda, y restringir la velocidad de circulación, a 20 kilómetros por hora, como ocurre en el parque Tangamanga 1.
En un escrito dirigido al arquitecto Alejandro Castillo Orejel, le explica que a los peatones y personas con discapacidad les está diciendo que una persona en silla de ruedas, en lugar de recorrer 25 metros, para cruzar la calle que rodea la Alameda, y ahora tendrá que recorrer entonces 125 metros.
“Los puentes antipeatonales tienen 5 metros de altura, lo cual de acuerdo al planteamiento, requiere de un trayecto de 50 metros para subir y otros tantos para bajar y tomando en cuenta que tendrían que ser dos cruces, entonces personas con discapacidad y adultos mayores, se verían en la necesidad de recorrer 250 metros, cien de ellos con pendiente, en lugar de 50 al nivel del piso”, expuso.
Pidió al arquitecto Castillo y a los funcionarios que están apoyando esa solución, a que utilicen una silla de ruedas para recorrer el centro y subir por sí mismos a un puente con rampa, aunque sea solo uno.
“Como un dato importante, lo que indica el Reglamento de Tránsito del municipio de San Luis Potosí, es que el Artículo 20, establece que la velocidad máxima permitida con que se deberá conducir o circular por la vía pública de este municipio, no podrá rebasar los 40 kilómetros por hora, salvo en aquellas vías en las que la Dirección de Tránsito señale una distinta”.
Advierte que el reglamento establece que la Dirección podrá establecer una velocidad menor a la señalada en esta norma, para tal fin se instalarán los señalamientos correspondientes.
Precisa que la velocidad no excederá los veinte kilómetros por hora en zonas donde esté ubicado algún centro educativo, hospitalario, deportivo, iglesia o cualquier otro que tenga afluencia mayor de personas.
Explica que por lo tanto, de acuerdo al Reglamento, la velocidad máxima en la Alameda debería de ser de 20 kilómetros por hora, lo cual hace perfectamente factible que se habiliten los cruces peatonales a nivel de calle, haciendo cumplir el reglamento que al día de hoy es ignorado completamente.