Al ritmo a como se está fugando el agua de la presa de El Realito, esta se vaciará a finales de mayo y aunque las reparaciones comenzaran hoy mismo, no se alcanzaría a detener el escurrimiento, ya que se estima que estas pueden llevar hasta ocho meses, entonces es casi un hecho que la zona metropolitana de San Luis Potosí, ya no cuente con esos 480 litros por segundo que recibe cuando el acueducto opera de forma regular, para abastecer a más de 30 colonias en menos de tres meses.
Fue en noviembre cuando la empresa Aquos informó a la Comisión Estatal de Agua (CEA) de las fisuras en la cortina de la presa de El Realito, dependencia que a su vez enteró a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que realizó ese mismo mes una primera visita, pero no vieron la magnitud del escurrimiento, porque el túnel interior de la presa estaba lleno de maleza y lodo, por ende, no pudieron ingresar.
En una segunda visita el 10 de enero, pudieron observar las seis fugas, pero en ese momento no habían cuantificado el volumen de agua que se estaba desperdiciando, informó el delegado local de la Conagua, Joel Félix Díaz, quien indicó que era fundamental informar a la ciudadanía lo antes posible, para que tomarán sus previsiones, pues incluso recomendó ampliar o construir aljibes o comprar tinacos.
Agregó que existen dos propuestas para la reparación: el inyectado de concreto sobre las áreas dañadas o la colocación de una geomembrana en la cortina, o una combinación de ambas, determinación que se podría tomar en 15 días, cuando personal del consejo técnico de Conagua realice un nuevo diagnóstico, cualquiera de las opciones tendría un costo aproximado de 60 millones de pesos.
El gerente general de Aquos, Juan Miguel Martínez, informó que la presa y su mantenimiento no forman parte del contrato que tienen con Gobierno del Estado, al ser cuestionado Joel Félix Díaz, sobre de quién era la responsabilidad, indicó que no tiene el título de asignación de este embalse, pero no supo definir cuál es la dependencia que lo tiene.
Actualmente la presa se encuentra al 31% de su capacidad, es decir, poco más 15 millones de metros cúbicos, pero solo ocho millones se pueden utilizar. Una vez reparada, la presa tardaría mínimo un año en llenarse y sólo si se presentan lluvias regulares.