Sin malla que proteja su cantera labrada, la fachada del templo de Nuestra Señora de la Soledad se encuentra actualmente a merced de las palomas y su guano corrosivo, sin que la delegación del INAH en el Estado se interese en procurar la conservación de este inmueble.
La malla anterior, ya muy destruida, fue retirada hace pocos meses para realizar trabajos de aseo y mantenimiento del frente del templo, actividad realizada por los propios encargados de este edificio histórico del municipio.
Dichos trabajos forman parte de diversas iniciativas de mejora del templo que se han ido ejecutando desde la llegada del actual párroco José de Jesús López Castillo, conocido por la feligresía como “Padre Kino”, quien ha logrado que la comunidad participe en las obras.
Con la fachada ya remozada, sería de mucha utilidad que el Instituto Nacional de Antropología e Historia, delegación San Luis Potosí, hiciera las gestiones necesarias para recubrir el frente del templo con una nueva malla, evitando así la proliferación de las aves y sus desechos.
El templo de Nuestra Señora de la Soledad es el edificio religioso más importante del municipio, cuya construcción inició en 1820 y finalizó en 1856, celebrándose la primera misa el 6 de abril de ese mismo año de conclusión.