Las papeleras que “heredó” Plastic Omnium a la alcaldía se quedaron abandonadas, poco a poco se encuentran en estatus de inservibles y si bien a diciembre del año pasado había sólo 1 mil 500 en buen estado de las 3 mil que operaba la empresa francesa, las existentes se deterioran y son blanco del vandalismo.
El contrato celebrado en el trienio municipal de Marcelo de los Santos Fraga, ya no fue renovado desde el ayuntamiento de Ricardo Gallardo. Por entonces, el ex alcalde perredista argumentaba que la empresa ya había cumplido su ciclo, y que representaba un enorme gasto para las arcas municipales. La administración gallardista ya no proporcionó mantenimiento a las papeleras.
Así, casi a diario una papelera se encuentra en el suelo, o con tal nivel de deterioro que se convierte en inoperante, porque ya no permite cargar la basura ocasional para la que fue creada. En ocasiones se rompen, o los seguros ya no sirven, las pisan e incluso las destruyen con pirotecnia, sin que sean repuestas, desde la administración gallardista y hasta ahora.