En un tramo de la avenida Tatanacho, que conduce al parque Tangamanga I, hay una sección de pavimento levantado que constituye un riesgo de accidente tanto para automovilistas como para conductores de biciclos, pues la altura del desnivel ya resulta significativa.
Esta especie de “tope involuntario”, de entre cinco y ocho centímetros de levantamiento respecto al resto de la superficie vehicular, se halla en la orilla izquierda del tramo que va hacia el parque, frente al número 732 de la citada avenida y las sombras de los árboles lo vuelven un tanto “invisible”.
Muchos conductores, recién salidos de la glorieta de la Revolución, vienen acelerando y de pronto se percatan del desnivel, por lo que, de manera sorpresiva, intentan cambiar de carril. Cuando esto no es posible, el frenado o el “brinco” resulta aparatoso e inevitable.
El mayor riesgo lo llevan ciclistas y motociclistas, pues a ellos, el desnivel les puede ocasionar una caída de consecuencias más que lamentables.
Ojalá el gobierno municipal pueda pronto resolver este riesgo y, de paso, revisar el alumbrado de Tatanacho que dicen los comerciantes del rumbo que no funciona casi nada por las noches.