Los penales de San Luis estuvieron entre los más violentos del país, pues el año pasado se desataron entonces 64 riñas entre internos, la tercera cifra más alta entre los centros de reinserción social del país, reporta el Diagnóstico Penitenciario 2020, publicado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
De acuerdo al documento, el año pasado, los penales potosinos fueron el escenario de 175 incidentes, de los cuales, los más numerosos fueron las quejas, con 75, la quinta cifra más alta entre las entidades.
Y aunque las autoridades no le reportaron a la CNDH motines en territorio potosino el año pasado, sí expone la ocurrencia de 64 riñas el año pasado, la tercera cifra más alta. El Estado de México tiene la cifra más alta, con 169, seguido de Michoacán, con 134.
Pese a la incidencia de riñas, el reporte sólo consigna un homicidio en las instalaciones penitenciarias del estado. También revela 6 suicidios, cuatro desórdenes y un caso de abuso.
En el Diagnóstico Penitenciario 2020, la CNDH dio a San Luis una calificación de 7.49 puntos, superior a los 6.95 puntos obtenidos en 2019, manteniendo al estado en el grupo de entidades en alerta amarilla.
Destaca sin embargo que, a diferencia de otros años, cuando daba cuenta de la situación en los seis centros penitenciarios estatales, este año sólo se publican dos reportes, correspondientes a los centros de reinserción social de Matehuala y Tancanhuitz, dejándose sin revisar el Cereso de La Pila.
De acuerdo al documento, el año pasado, la población de internos fue de dos mil 639.
Sobre los efectos de la pandemia de coronavirus en la población carcelaria, el reporte indica la detección de 33 contagios, de los cuales, 30 se recuperaron y tres murieron.
La mayor parte de los casos se presentaron en el Cereso de Valles, con 13, de los cuales, uno falleció.
Le sigue el de La Pila, con ocho casos, entre los que están dos decesos. En Rioverde se registraron ocho casos y uno en Matehuala y Tancanhuitz.