Persiste la amenaza de recesión

Se han combinado diversos factores como la inflación y el bajo crecimiento

En caso de que no se controlé el incremento de la tasa de inflación en México, que en marzo pasado se ubicó en el 7.45 por ciento, lo que representa el mayor nivel desde 2001, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), podría derivar en una mayor pérdida de poder adquisitivo y una posible recesión, advirtió Jesús Téllez, doctor en Ciencias Financieras con especialidad en administración de riesgos del Tec de Monterrey, campus San Luis Potosí. 

También en marzo, el Banco de México elevó en 50 puntos base la tasa de interés al 6.5 por ciento, en un intento del banco central para intentar contener la inflación, política monetaria que no siempre es efectiva en todos los países, consideró el especialista al analizar los últimos indicadores, al comparar este tipo de medidas con naciones como Estados Unidos. 

“En México hemos observado que aún en ambientes de tasas de interés altas, los mexicanos seguimos consumiendo, utilizando nuestra tarjeta de crédito, las empresas siguen consumiendo, invirtiendo y gastando”, detalló. 

Lo anterior, deriva en aumentos del costo de financiación para las empresas, así como de endeudamiento de créditos personales y morosidad, el mayor efecto se prevé en las solicitudes de financiamiento de las empresas y negocios.

“Las grandes empresas tienen un mayor abanico de posibilidades de financiamiento, pero no pasa lo mismo con las Pymes, pues no tan fácil tienen acceso a financiamiento como lo tienen las grandes empresas”, alertó. 

En síntesis, Jesús Téllez señaló que una tasa de interés alta, gradualmente afectará los créditos al consumo, empresariales, automotrices e hipotecarios, derivando en mayores afectaciones a quienes tienen menos probabilidades de obtener un crédito barato.