En la avenida Santos Degollado, entre la calle Miguel de la Mora y Leandro Valle, apareció una papelera incinerada presuntamente por vándalos.
No se trata del primer caso, puesto que poco a poco han venido desapareciendo los botes verdes heredados por la empresa Plastic Omnium, a la que el Ayuntamiento anterior ya no le renovó el contrato.
Como esa papelera, centenares han sufrido el vandalismo por el largo periodo de operación del sistema de recolección de basura ocasional implementado desde el trienio municipal capitalino de Marcelo de los Santos Fraga.
La parte más grave del problema se refiere a la solicitud de ampliación del plazo para la operación de la concesión presentada en ese entonces por la empresa Plastic Omnium a los gobiernos municipales siguientes.
Las primeras propuestas de ampliación de la concesión fueron presentadas en el trienio municipal capitalino de Victoria Labastida, continuaron las gestiones con Mario García Valdez, pero en el periodo de Ricardo Gallardo, en definitiva le fue negado el período extra.
De esta forma, las papeleras pasaron a ser patrimonio de la alcaldía capitalina.
Sin embargo y a pesar de que la concesión otorgada por quince años obligaba a la operación con 3 mil papeleras distribuidas en la zona urbana, en el periodo de Ricardo Gallardo, la falta de mantenimiento de las que se quedaron como herencia para la alcaldía provocó la pérdida de al menos 1 mil 500 entre vandalismo y deterioro propio del envejecimiento, por falta de mantenimiento oficial.
A partir de ese entonces, el sistema de recolección de basura ocasional en las calles a través de las papeleras progresivamente se ha venido deteriorando.