Durante 2020, en la gestión de Mónica Rangel Martínez, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por 12.6 millones de pesos por la falta de comprobación de que se destinaran a las acciones previstas por el presupuesto de salud, además de que promovió una acción sancionatoria por anomalías en un contrato por servicios de vigilancia.
Lo anterior lo consigna la auditoría de cumplimiento 2020-A-24000-19-1227-2021, correspondiente al ejercicio del gasto del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud en el año 2020, el último año en el que los Servicios de Salud estuvieron a cargo de Mónica Rangel.
La revisión encontró que en 114 pólizas de gasto de los SSSLP se detectó la carencia de documentación comprobatoria y justificativa por un monto de 20.9 millones de pesos.
De esa suma, la dependencia aclaró el destino de 10 millones de pesos, pero no de la suma restante, que fueron 10.9 millones de pesos.
Ante eso, la ASF emitió una observación por el probable daño a la hacienda pública por ese monto.
A ello se sumó otra observación semejante por 1.7 millones de pesos por pagos de saldos de ejercicios fiscales anteriores por contratos de subcontratación de servicios de terceros, medicinas, materiales, accesorios y servicios médicos y de laboratorio.
Ambas observaciones dejaron un saldo de 12.6 millones de pesos por aclarar.
Además, la ASF detectó que el contrato SSSLP-ASIG-VIGILANCIA-004/2020, que ascendió a 42 millones de pesos, no contaba con las debidas justificaciones y motivaciones, por lo que promovió una recomendación de responsabilidad administrativa sancionatoria contra los funcionarios que no realizaron los trámites omitidos en ese contrato, que además fue adjudicado directamente.