“San Isidro Labrador pon la lluvia y quita el sol” es la frase que los agricultores recuerdan cada 15 de mayo, en el día de su santo patrono, para que las cosechas sean abundantes.
En las zonas rurales del municipio de Soledad, se acostumbra celebrar esta fecha, con un rosario y oraciones a San Isidro, a quien piden con devoción y alegría que haga llover.
Así lo señaló Álvaro Gaytán, quien habita en el ejido Soledad, y expresó que este año se han tenido lluvias muy favorables para la siembra, que benefician directamente a toda la gente que se dedica al campo.
Recordó que una de las tradiciones es sacar al santo campesino a pasear por los cultivos y pedir la lluvia que ayude a reverdecer las tierras.
Platicó que la mayoría de los años realizan esta actividad, mientras se lanzan cohetones, similar a lo que se realiza en una procesión de las fiestas patronales, pero con poca gente.
Sobre el camino a San Pedro y la fracción Rivera son parte de los sitios en los que los agricultores festejan a San Isidro, cuya historia refiere que fue un humilde campesino de origen musulmán, que fue capaz de hacer brotar el agua con sólo golpear una roca con una vara, de ahí que se le atribuya el milagro de proveer el agua.