En agosto, el comercio minorista perdió casi diez por ciento de sus ingresos. El daño también se transmitió a su personal, que sufrió un recorte tanto de empleos como de ingresos, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En su informe sobre Indicadores de Empresas Comerciales correspondiente a agosto, el Inegi muestra que el comercio al por mayor también resintió el impacto de la crisis económica generada por la pandemia de COVID-19, aunque en una menor medida.
De acuerdo al documento, las empresas comerciales al por menor en San Luis sufrieron el mes antepasado una contracción de -9.5 por ciento en sus ingresos por suministro de bienes y servicios.
Entre los negocios que engloba esta clasificación están las tiendas de abarrotes, de autoservicio, bisutería, calzado enseres domésticos, papelerías, ferreterías y ventas por catálogo.
Además de la baja en ingresos, el comercio minorista en San Luis Potosí presentó en agosto un recorte de 3.1 por ciento en su personal contratado, mientras que los que mantuvieron el empleo enfrentaron un recorte de 2.5 por ciento.
Por lo que toca a los negocios mayoristas, también registraron una baja de ingresos, de 4.6 por ciento.
En contraste con las minoristas, éstas empresas sí experimentaron un alza en la ocupación, con un alza de 2.2 por ciento de su personal, pero registraron una baja de remuneraciones medias reales peor, que llegó el 8.3 por ciento.