Aún y cuando autoridades aseguran que la seguridad en el primer cuadro de la ciudad se ha reforzado, los delincuentes continúan haciendo de las suyas en los inmuebles de la zona.
Y es que en las principales calles de la zona centro, se puede observar el aumento de pintas en diferentes edificios, principalmente en las cortinas metálicas de establecimientos ubicados en calles como Iturbide, Guerrero, entre otras.
Propietarios de negocios lamentan que el problema del grafiti es un cuento de nunca acabar, ya que apenas realizan la limpia de pintura, cuando vuelve a aparecer.
Alfredo, quien comercializa calzado señaló que “el problema es recurrente, nosotros observamos las pintas en todo el centro, y a todos nos ha tocado por lo menos en una ocasión, nos echen a perder nuestras cortinas, o las paredes de nuestro negocio, nosotros despintamos y ellos vuelven a pintar, es algo que no se vale porque el gasto que hacemos en pintura en ocasiones supera los más de mil pesos”.