En la reconstrucción de la avenida Venustiano Carranza, los desarrolladores del proyecto realizado de 2017 a 2019, durante el gobierno de Juan Manuel Carreras, colocaron para el paisaje urbano, bugambilias en el camellón central, sin embargo, las ramas crecen con rapidez y rebasan la frecuencia con que la jardinería recibe mantenimiento.
El follaje en algunos tramos comienza a invadir la superficie de rodamiento, y se aprecia cuando algunas de las ramas alcanzan a rozar las carrocerías en el avance y la espera de los semáforos.
Las bugambilias son arbustos de crecimiento rápido, que se desenvuelven como una enredadera, y se convierten en troncos gruesos con menos follaje en cuanto van envejeciendo. Progresivamente van perdiendo sus hojas o su nacimiento exige más altura.
Antes de la reconstrucción de la avenida Venustiano Carranza y sus bugambilias, que en el camellón son arbustos de rápido crecimiento, solo había rosales y geranios de la jardinería original, alrededor de las palmeras que se comenzaron a extinguir desde 2006, cuando fueron atacadas por la plaga del picudo rojo, un escarabajo que devora los troncos desde el centro, y mata los árboles.
En el tramo comprendido entre Uresti y Tomasa Estéves, se aprecia el crecimiento de los árboles desde el exterior de lo que por décadas funciona como el consulado de Estados Unidos y el Instituto Franklin.
Además, también hay algo de arbustos crecidos frente al sitio donde ahora opera un antro de diversidad sexual, que antes se llamaba Swang 730, y era el destino obligado de algunos motociclistas.
Los arbustos que siguen creciendo disparejos, también se encuentran fuente a la casa que perteneció a un hombre sabio, Ernesto Báez Lozano, y lo mismo ocurre con aquella casa que fue adaptada para la creación de una tienda de conveniencia Oxxo, basada en motivos antiguos y de apariencia campestre.