Políticos aprovechan la temporada electoral para comprar votos otorgando beneficios temporales de despensas, y únicamente están utilizando la necesidad y la pobreza de la gente para treparse a los cargos públicos, advirtió el presidente del Banco de Alimentos de San Luis Potosí, Héctor D’Argence Villegas.
Agregó que en épocas políticas, muchos de los que quieren ganar el voto no lo hacen por la vía del convencimiento, ni mucho menos trabajan sobre la confiabilidad que debe proyectar su persona, y basan sus campañas electorales en temas económicos o de ayuda alimentaria.
Consideró que la entrega de despensas o ayuda económica en temporada electoral no es otra cosa que una extorsión del voto, o una compra anticipada de la voluntad popular.
Dijo que ese tipo de ayudas que llevan consigo toda una perversidad política, están muy alejadas de la generosidad de las organizaciones civiles que de una u otra manera entregan algún apoyo permanente a personas en condiciones de desventaja, como parte de las misiones sin fines de lucro.
Agregó que en particular para el caso del Banco de Alimentos, siempre entrega ayuda con un padrón predeterminado de personas en condición de pobreza, y eso lo hacen diferentes organizaciones a nivel mundial, sin que esto traiga consigo la necesidad de que tengan que demostrar una determinada manera de pensar o una preferencia hacia algo.
Recordó que los políticos son diferentes, porque ellos entregan productos a la gente con un claro fin electoral, o por lo menos de compra de lealtades y de opiniones favorables, a cambio de cosas que la gente normalmente no tiene, o cuando se les dificulta el acceso a ellas.
“Los políticos suelen trabajar para comprar de manera permanente la voluntad y sacar un lucro político aprovechándose de la desgracia de la gente y de su pobreza, cuando lo que ha ocurrido es que en realidad no hay compromiso con la ciudadanía, sino un verdadero problema de que los políticos compran para servirse de los demás”.