¿Por qué México no vacuna niños contra covid?

Perú, Costa Rica, Uruguay, Chile y Brasil ya vacunan niños contra covid. En México, el derecho de la infancia a inmunizarse topa con los criterios burocráticos de Cofepris, el monopolio federal sobre las vacunas y el costo económico que no puede asumir aún por la fórmula para menores.

- “¿Qué personas no pueden vacunarse o continuar la vacunación contra el COVID-19?".

-De acuerdo con la política nacional de vacunación, las personas menores de edad.

Carla (nombre ficticio) cuenta que su hijo, Chema (nombre ficticio), estaba emocionado de poder recibir la vacuna contra la COVID-19. Chema tiene 12 años y gracias a un amparo accedió a este beneficio.

“Le pregunté que si se sentía como Superman (invencible) y me dijo que sí, que era una sensación extraña el saber que ya por fin tenía la vacuna”, relata Carla, quien también promovió un recurso de amparo para su hija más pequeña, este último está aún en análisis en un juzgado.

Como Carla, decenas de padres y madres han recurrido a la protección judicial para que sus hijos e hijas menores de 13 años reciban vacunas contra la COVID-19, dado que este sector poblacional no está considerado en la Política Nacional de Vacunación contra el Virus SARS -CoV-2, para la prevención de la COVID-19 en México.

En San Luis Potosí, se contabilizan al menos 42 sentencias judiciales surgidas de amparos, para que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) vacune al mismo número de menores de entre 5 y 11 años, no obstante, la institución no puede cumplir con los ordenamientos porque en México no hay dosis pediátrica de la vacuna de Pfizer BioNTech, la única prueba y autorizada por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), para este sector.

El Gobierno Federal, exponen en la más reciente actualización del documento rector de la Política Nacional de Vacunación que la decisión no es un acto discriminatorio bajo el argumento de que “es la falta de datos de ensayos de clínicos la razón por las que por el momento no se les considera específicamente en el proceso de vacunación”.

Inicialmente el argumento se basó en que no había recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para vacunar a este grupo de edad, pero esto cambió el pasado 21 de enero, cuando el organismo aconsejó extender la vacunación a menores de 5 a 11 años.

En el contexto internacional al menos 13 países iniciaron la vacunación a niños y niñas de 5 a 11 años, entre ellos Perú, Costa Rica, Uruguay, Chile y Brasil, cuyos contextos son más comparables con el caso de México.

LA VACUNACIÓN ES UN DERECHO DE LAS INFANCIAS 

Tania Ramírez, directora ejecutiva de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), dijo que si bien, al inicio de la pandemia había dudas razonables para sostener la decisión de México de no vacunar a menores entre 5 y 11 años, la evidencia internacional es otra.

“Desde un enfoque de derechos humanos nos parece fundamental recordar que niñas, niños y adolescentes también son titulares de derechos y uno de los derechos que tienen es a la inclusión, a la igualdad ya la no discriminación”.

Señaló que, si hay una motivación detrás de la negativa, tiene que ser explicada por parte de las autoridades federales a través de un mensaje “idealmente dirigido a niñas, niños y adolescentes, no solo a personas adultas” pues el derecho a la participación es otro de los derechos vulnerados en esta estrategia de vacunación.

Brisa es madre de un pequeño con diabetes tipo 1, y hasta hace unos meses, su hijo no era candidato a ser vacunado pese a su condición de vulnerabilidad. Fue a través de un amparo, que Brisa obtuvo la orden judicial, sin embargo, el menor contrajo el virus y debe esperar al menos nueve semanas para ser inmunizado.

Por la enfermedad crónica de su hijo, Brisa, mantiene contacto con grupos de padres en su misma situación de todas partes del mundo, a través de este contacto en redes ha sabido de menores con alguna comorbilidad a la COVID que se les ha vacunado con Sinovac o AstraZeneca aún en edades de menos de 11 años, casos en los que no se han reportado reacciones adversas.

Brisa tiene además una hija de 6 años, su única vulnerabilidad ante el coronavirus es su edad.

“Te puedo decir que he contemplado mil posibilidades, por ejemplo, tengo visa y pasaporte; mis hijos todavía no. Estaba checando la posibilidad de obtener un permiso para cruzar la frontera, vacunarlos y regresar”.

UN TEMA ECONOMICO MAS QUE DE VOLUNTAD

En México los niños, niñas y adolescentes representan poco más de la tercera parte de la población (13.2 millones se encuentran en edades de 6 a 11 años), por lo que la REDIM considera que la negativa del Gobierno Federal para adquirir la fórmula pediátrica contra la COVID-19 puede ser un tema económico.

“Probablemente haya un cálculo económico, que es comprensible, que por supuesto que es un interés que se debe cuidar (...) en todo caso se debe explicar que, a la luz de un bien que puede resultar escaso, que puede resultar también oneroso para el erario público la organización que se dé sea de otra manera. De otra forma nos estaremos quedando rezagados en la atención a la niñez en esta pandemia.”

Jorge Pérez Vilet, es un abogado que ha acompañado diversos recursos de amparo para vacunación a menores de edad y coincide en la reflexión de la REDIM.

Por ello, aunque existen decenas de ordenamientos judiciales para que menores de 5 a 11 años sean vacunados contra la COVID, el problema es que actualmente no hay vacuna pediátrica en el país (identificable con la tapa naranja), por lo que los niños y niñas no pueden recibir el biológico.

Otro obstáculo para garantizar la vacunación a menores es que la dosis pediátrica de la vacuna de Pfizer BioNTech, no cuenta con la autorización de COFEPRIS, necesaria para su entrada y distribución en el país, para lo que, además, se necesitan estudios que demuestren sus beneficios mayores que sus efectos secundarios.

“Una vez que ellos tengan la autorización (el Gobierno Federal) no tengan pretexto para no vacunarlos y es la vacuna más cara, por lo que yo creo que aquí están viendo, más que un tema de salud, un tema económico”.

La fórmula pediátrica cambia no solo en su dosificación, también en la solución amortiguadora e incluso su conservación lleva un proceso distinto al que se realiza para la fórmula que se aplica a personas de 12 años y más.

El abogado enfatizó que el derecho de las niñas y los niños a la salud ya la educación es innegable, pero, no se puede hacer nada hasta que no se emita la autorización de Cofepris y con ello se obligue al Estado Mexicano a realizar la compra de las vacunas.

Actualmente los amparos se dirigen a instancias como la COFEPRIS, las oficinas regionales del IMSS, las Brigada Correcaminos de la Secretaría del Bienestar y la Secretaría de Salud Federal.

“De manera que los jueces de distrito los obliguen a emitir la autorización de emergencia de esta fórmula”.

LAS BUENAS INTENCIONES DEL GOBERNADOR

Ricardo Gallardo Cardona, gobernador del estado, ha declarado en días recientes que gestiona con el Gobierno Federal la autorización para comprar dosis pediátricas de vacunas para San Luis Potosí, en Estados Unidos, sin embargo, traer las vacunas no es tan sencillo.

Pérez Vilet explica que, “no hay ningún modo de introducir” la vacuna al país para su aplicación, que no tenga que pasar previamente por la autorización de Cofepris, “por más que él diga 'yo tengo aquí el dinero'”.

Recordó que estados fronterizos como Tamaulipas o Nuevo León que firmaron convenios con ciudades de Texas para la vacunación de niños y niñas, tuvieron que movilizar autobuses con los menores para acercar a las y los infantes al puente fronterizo donde se les aplicaría la vacuna.

En San Luis Potosí, una desventaja para una operación similar es la lejanía.

Carla también consideró viajar a Estados Unidos para vacunar a Chema antes de ser beneficiario del amparo. 

Chema por su parte piensa que es “injusto” que su hermana menor no pueda acceder a la vacunación y le gustaría que el Gobierno Federal incluya a niños y niñas de 5 a 11 años en la estrategia de vacunación.

El pequeño, recuerda que tomó la noticia de su vacunación como buena, “me sentí muy afortunado (...), ya que me informaron que no muchos niños de mi edad tienen la oportunidad de tener esta vacuna”.

El abogado Pérez Vilet, reconoce que a finales del 2021 los juzgados se congestionan de solicitudes de amparo para garantizar la protección de las y los menores contra la COVID-19 a través de la vacuna, que eventualmente tendrán sentencias favorables, es decir, seguirán acumulándose.

“El tema es: cómo una sentencia que en papel te reconoce este derecho y que obliga a las autoridades a vacunarte se puede materializar para ya tener esa vacuna aplicada, por esa barrera que estamos viendo de la Cofepris”. 

En tanto que se da la autorización de la Cofepris, las autoridades señaladas podrían ser sancionadas, por no ejecutar las sentencias judiciales, su salvedad es demostrar que están haciendo lo necesario para que se cumplimenten los ordenamientos.

Tania Ramírez, directora ejecutiva de la REDIM, confía en que eventualmente el Gobierno Mexicano avance hacia la ampliación de la estrategia de vacunación a las y los menores, en tanto reconoce, se vulneran los derechos de este sector a la inclusión, la no discriminación, la salud, la educación y otros que puedan depender de los anteriores.

El abogado Pérez Vilet, considera que la solución no será pronta ya que “es una cadena de actos que se tienen que hacer para conseguirlo y es difícil pensar que pasados los 10 días que se tienen para cumplir con una sentencia de amparo hayamos de conseguir que lo tengan”.

Brisa y Carla admiten que el mayor temor es que sus hijos e hijas puedan enfermarse de COVID-19 sin estar protegidos por la vacuna, por lo que el retorno a las aulas podría ser un tema complicado. La espera de ser incluidos en la estrategia de vacunación, se percibe eterna para ellas, sobre todo para Brisa, por las complicaciones médicas de su hijo.

De acuerdo con la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral a Niños Niñas y Adolescentes (SIPINNA), desde abril del 2020 hasta el 30 de enero del 2022 se han confirmado 91 mil 143 casos de COVID-19 en niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años, de estos, 17 mil 229 en edades de 0 a 5 años; 22 mil 511 en edades de 6 a 11 años, 51 mil 403 en adolescentes de 12 a 17 años. En el periodo de referencia aparecido 855 niñas, niños y adolescentes por coronavirus.