Por sequía, mortandad ganadera en Altiplano

Cientos de cabezas de ganado que han muerto y como en el viejo oeste, dejan sus restos a expensas de depredadores y carroñeros, se aprecia el panorama desolador del municipio de Santo Domingo.

Tan sólo en la zona de crianza de ganado de la comunidad La Victoria, se aprecian grandes extensiones de terreno cubiertas de pastizales y la hierba seca, escenario que se remata con restos de carne y huesos de los animales que ahí pastaron.

En un amplio solar donde escasean los árboles, abunda el regadero de restos de piel, bolas de pelo esparcidas y huesos, algunos de ellos fracturados.

En las zonas altas también se aprecia un escenario de sequía; los cerros tomaron el color de la tierra y no se ve cerca ningún cuerpo de agua. Poco a poco el viento ha arrastrado los montones de tierra y hojarasca y se van desintegrando los tallos de los que fueron pastizales y la hierba silvestre. 

Las extensiones con restos de animales muertos no muestran un trazo de humedad.