San Luis Potosí obtuvo en 2019 un Índice de Progreso Social por debajo de la media nacional, según la evaluación hecha en las 32 entidades por México, ¿cómo vamos? y Social Progress Imperative.
Los parámetros que más lastraron los puntajes de la entidad, ubicada en el lugar 21 del país, fueron: la exclusión social de indígenas, población LGBTTTI y discapacitados; la incidencia de corrupción; la precariedad de viviendas con pisos de tierra y sin agua potable; el alto porcentaje de “ninis”; la informalidad y la pobre conectividad a internet y servicios de telefonía.
El Índice de Progreso Social (IPS) “su propósito principal es evaluar aquello que realmente importa en la vida de las personas: ¿Tengo un hogar que me brinde protección? ¿Tengo suficiente para comer? ¿Tengo acceso a educación?”. Permite evaluar la eficacia con la que el éxito económico de un país se traduce en progreso social. Fue lanzado en 2014 por la organización Social Progress Imperative, dirigida por Michael E. Porter, de la Escuela de Negocios de Harvard, y por el economista Michael Green.
El IPS se integra de tres grandes dimensiones: Necesidades humanas básicas, Fundamentos de Bienestar y Oportunidades, evaluadas en escala de uno a cien. En el Índice de Progreso Social Global 2019, México ocupó el lugar 55 de 149 países considerados, de los cuales Noruega, Dinamarca y Suiza fueron los tres primeros sitios en progreso social y Chad, la República Centroafricana y Sudán del Sur ocuparon los últimos lugares.
A nivel nacional, San Luis Potosí ocupó el lugar 21 del Índice de Progreso Social, con un puntaje de 67.11 en escala de cero a cien. El promedio de todas las entidades fue de 67.63 y los estados con mayor puntaje alcanzado fueron Nuevo León (73.85), Querétaro (73.08) y Aguascalientes (71.11). Los últimos lugares los ocuparon Chiapas (61.59), Oaxaca (60.16) y Guerrero (58.86). Por poco más de 5 décimas, SLP queda entre los estados con progreso social por debajo de la media nacional.
El peor puntaje de San Luis Potosí lo dio el componente de Inclusión Social en la dimensión de Oportunidades, pues ocupó el ligar 32° del país (35.24 puntos de cien). Los subcomponentes para medir la inclusión son: Confianza en los vecinos, Mujeres en congresos locales, Inclusión de población gay, Inclusión de población indígena e Inclusión de población con discapacidades.
También en la dimensión de Oportunidades, sacó malos puntajes en el componente de Libertad Personal y de Elección porque ocupa el lugar 27° en mayor porcentaje de “ninis” y el 26° en Incidencia de Corrupción; los subcomponentes de Tiempos de Traslado e Informalidad Laboral también tienen semáforo en rojo con el lugar 15 nacional.
En el componente de Necesidades Básicas, alcanzó 80.43 puntos y la posición 18, lastrada básicamente por la precariedad de las viviendas (piso de tierra, leña para cocinar y paredes de material frágil), así como por la falta de agua potable y servicios de saneamiento.
En la dimensión de Fundamentos del Bienestar alcanza su mejor posición (17), impulsada por el acceso a Preescolar, Primaria y Secundaria, aunque impactada a la baja por los la Esperanza de Vida, Usuarios de Telefonía, Muertes por Diabetes, Hogares con conexión a internet, Hogares con computadoras y Muertes por Enfermedades Circulatorias.