Como no había sucedido desde 2019, miles de potosinos salieron a las calles para realizar compras o solo para ver aparadores en los corredores comerciales del centro de la ciudad, y en las plazas de la zona metropolitana, ayer en el último día de compras del Buen Fin.
A diferencia de hace dos años, esta vez la mayor parte, ya en los protocolos de los 20 meses de pandemia, eran familias o grupos de personas con cubrebocas.
Sin embargo, también se observó que convivir sin cubrebocas fue parte de la escena cotidiana en las calles Hidalgo y Zaragoza del centro histórico; familias enteras no lo portaban, ni guardaban el distanciamiento debido, desde niños hasta adultos mayores. .
Eso sí, centenares pasaban de un aparador a otro o de los pasillos de los diferentes pisos de las tiendas departamentales, para escoger mercancías y endeudarse, o para gastar lo que alcanzaron a recibir de aguinaldo.
A diferencia de 2020, se percibió mayor movilidad económica, o por lo menos a simple vista, una probable recuperación de empleos, con respecto a las pérdidas que iniciaron en febrero del año pasado, justo cuando los inversionistas comenzaron a ver el riesgo de las medidas de distanciamiento social.