Aunque le aumenten el precio a los cigarros la gente no va a dejar de fumar, consideró Armando Reyes Sías, presidente local de la Cámara Nacional del Comercio en Pequeño (Canacope); planteó que si sube el impuesto al tabaco, se disparará el precio de la cajetilla de este producto de 58 a 82 pesos.
A pesar de que el cigarro deja pocas utilidades es considerado un producto “gancho” ya que el consumidor cuando acude a comprar tabacos termina consumiendo otros artículos como refrescos, botanas y hasta abarrotes de primera necesidad. Por lo que este posible aumento afectaría a los pequeños comercios, toda vez que para venderlos requieren de una inversión grande y las ganancias llegan de manera lenta.
La llamada de atención es para el gobierno, ya que solo busca formas recaudatorias en un momento de crisis donde señala, no hay forma de reactivar la economía y es cuando en mayor desgracia está la ciudadanía.
“Es un abuso, ya la agarraron de que quieren dinero y de ahí sacamos, la situación es grave en todo el mundo y el gobierno solo está viendo el signo de pesos, es impuesto sobre impuesto, ¿qué quieren?, ¿matarnos de hambre?”, reprochó el líder.