Los únicos compradores de frijol del Altiplano Oeste ofrecen un precio por kilo que hace insostenible la actividad agrícola, y es fecha que las integradoras no se organizan para ofrecer un mejor precio a los agricultores, por lo que el flujo del producto está detenido y sin llegar a los consumidores finales por esa causa, advirtió Luis Roberto Castillo Téllez, agricultor de La Herradura, Villa de Ramos.
En entrevista, el productor precisó que hay un ofrecimiento máximo de 9 pesos por kilogramo, cuando una integradora lo puede pagar a 27.
"Las integradoras tienen un precio aceptable para recuperar la inversión, pero nadie nos da garantía de que vayan a abrir y si llegan a abrir, nadie nos da garantía de que los productores podremos meter el frijol para la comercialización, porque es muy probable que haya quien quiera vengarse de ese procedimiento y busque la manera de comprar el producto más barato".
Castillo Téllez explicó que bastaría con la apertura de las integradoras, pero en vez de que eso ocurra, "los traen a reuniones y reuniones y vueltas y vueltas y les dicen que sí van a abrir y que sí van a abrir, pero dicen que las acopiadoras están llenas de frijol que compraron el año pasado, y el Bienestar ni siquiera los pudo comercializar... se decía que iban a ser los frijoles del Bienestar; puro cuento".
El entrevistado explicó que no se sabe dónde van a reubicar ese frijol y dónde van a colocar el que ya está en espera.