El sector restaurantero y de venta de alimentos preparados enfrenta una oleada de incrementos de productos necesarios para su actividad que representa un encarecimiento de hasta 140 por ciento en sus insumos.
Expendedores en mercados señalan como factor importante del alza a la actividad delictiva en estados productores.
Un recorrido por diversos mercados y el Centro de Abastos mostró que si bien productos como la carne de puerco han tenido estabilidad, otros que son básicos para estos negocios han elevado sus precios.
Un ejemplo es el chile serrano de Sinaloa, que triplicó su costo de 17 pesos a 52 pesos por kilo al mayoreo.
Vendedores también señalaron que ocurre lo mismo con el tomate, cuyo precio mínimo por kilo es de 55 pesos, mientras que en Abastos, la caja de 25 kilos del producto cuesta mil pesos.
Comerciantes entrevistados indicaron que este comportamiento de precios se debe en parte por las acciones de la delincuencia que afectan a los estados productores.
El chile serrano por arpilla alcanza los 65 pesos por kilo, cuando costaba entre 15 y 20 pesos.
En el caso del jalapeño, el valor por kilo se ubica entre 60 y 65 pesos. El precio del poblano se disparó a 70 pesos, cuando llegó a costar 20 pesos por kilo.
Por otra parte, el precio de los productos todavía es mayor si se considera que los locatarios de mercados deben absorber el costo de las mermas.