Es completamente normal que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya tenido una caída en la aprobación ciudadana, pues el poder y las decisiones desgastan, argumentó Miguel Aguilar Robledo, director de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
En días anteriores, la encuestadora De las Heras Demotecnia, reveló que la aprobación del mandatario mexicano decreció 10 por ciento en los primeros seis meses de gobierno, en referencia a los primeros 100 días de gestión.
El académico sentenció que no existe manera de que ningún presidente sea percibido a la baja, sobre todo en una etapa de transición o cambios porque “toda acción de gobierno desgasta”.
Por lo anterior, Aguilar Robledo recalcó que era predecible la caída de popularidad de López Obrador frente a la ciudadanía. “Un gobierno que toma decisiones, pensando siempre en su popularidad, se inhibe de tomar decisiones”.
Puntualizó que, pese a la revelación del decrecimiento aprobatorio de la gestión gubernamental, el Jefe del Ejecutivo federal no debe tomar las decisiones y políticas públicas con base en su popularidad.
“Todas las decisiones tienen impacto y alguno de esos impactos afecta un segmento de la población. Uno de los grandes dilemas que hay en este primer semestre, vamos a decir de la nueva administración, es: primero, cómo comunicar con mayor eficacia los procesos de cambio que está impulsando la nueva administración”.