Premian estudios sobre el cerebro

La científica Ana María Estrada trabaja en la enfermedad de Huntington

La investigadora Ana María Estrada Sánchez, del Laboratorio de Neurociencias del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, recibió el reconocimiento IBRO Early Career Award que otorga la Organización Internacional de Investigación del Cerebro (IBRO).

En entrevista, explicó que es un reconocimiento para científicos y científicas que tienen por lo menos cinco años de trabajo colectivo.

“Lo otorga una organización internacional que promueve y apoya la investigación en cerebro, y en particular a investigadores que regresamos a nuestro país de origen, después de haber realizado post doctorado en el extranjero. Este tipo de apoyos son de gran importancia porque es difícil la obtención de recursos cuando uno apenas empieza y los resultados apenas van surgiendo”, explicó.

Dijo que es un reconocimiento que va a favorecer el trabajo de investigación que hacen en el Laboratorio de Neurobiología sobre procesos patológicos en el cerebro.

“En particular mi trayectoria se ha enfocado en la enfermedad de Huntington, y sometí un proyecto a IBRO sobre esta enfermedad; para otorgar el premio se analizó mi trayectoria profesional, pero además el proyecto de investigación”, explicó.

Ana María Estrada se dijo entusiasmada porque el apoyo económico que recibirá servirá para impulsar su tarea.

“Nos ayudará a traer al modelo animal de la enfermedad de Huntington y otros vectores que necesitamos para manipular a los astrocitos, o para poder ver a las neuronas a través de una tecnología que nos permite apreciarlas mientras ellas se activan”, precisó.

La enfermedad de Huntington, agregó, es un padecimiento cerebral que se transmite de padres a hijos.

“Significa que, si el padre o la madre tiene la mutación en un gen que codifica para una proteína que se llama huntingtina, van a presentar esta enfermedad, y la enfermedad consiste en el desarrollo progresivo de alteraciones motoras, fallas cognitivas y también alteraciones psiquiátricas que generalmente ocurren a partir de los 35 años de edad y continúan progresando por aproximadamente 15 años”