Si desde antes de la pandemia, el alumnado no se sentía bien asistiendo a la escuela, durante el inicio y desarrollo del ciclo escolar 2020-2021, es posible que presente tristeza y poco interés por realizar las tareas, advirtió Esperanza Alonso Castañón, profesora-investigadora de la Facultad de Psicología de la UASLP.
Mañana 24 de agosto inicia el citado período educativo en el país y el estado, basado en un modelo de educación a distancia apoyado en programas difundidos por televisión abierta y libros de texto gratuito, a causa de la pandemia de la Covid-19.
Exteriorizó que podrían suscitarse momentos de rebeldía entre el estudiantado, pero sería encaminada a mostrar preocupación por determinado aspecto, sobre todo de índole familiar relacionado con salud y económico.
La especialista universitaria argumentó que este tiempo debe analizarse con mucha flexibilidad y concientización, pues las actividades cotidianas ya no pueden realizarse como antes, aunado a la zozobra en el ámbito laboral y sanitario.
Alonso Castañón enfatizó que, aunque se extendió el “ciclo vacacional”, la infancia y adolescencia en confinamiento ya está cansada de estar en casa, por lo cual, “más de uno estaría feliz de regresar a la escuela que seguir ahí”.
Por ende, recomendó a padres, madres y tutores, tomar en cuentan a la infancia y adolescencia de la casa, a fin de que también perciban la importancia de su participación y colaboración en las decisiones del hogar.
“No estamos acostumbrados a tener un ambiente educativo en casa, donde los padres puedan, ya no por ganas sino por tiempo, estar al frente de atender a la educación de sus hijos con libros y todo lo que implica”, señaló.