Alejandro Leal Tovías, secretario general del Gobierno del Estado, declaró esta mañana que todavía no está definido el número de vacunas contra la COVID-19 que podría llegar a San Luis Potosí una vez que el Gobierno federal reciba su primera adquisición, pero adelantó que las primeras dosis se destinarán a la protección del personal del Sector Salud.
"La información que tenemos es que en diciembre llegará al país un mínimo de 150 mil vacunas que serán manejadas directamente por el Gobierno de la República y que se aplicarán en primer lugar al personal médico y hospitalario con el fin de protegerlos, ya que ellos son la primera línea de defensa contra la enfermedad", dijo.Según el funcionario, habrá una programación muy detallada para aplicar esta vacuna en un avance primario, una primera etapa en la que también se capacitará al personal que se hará cargo de las aplicaciones a la población. Ya en el transcurso del próximo año irán llegando, en partidas parciales, 34 millones de dosis, aproximadamente.
De la primera partida para el personal del Sector Salud, dijo desconocer el número de vacunas que el Gobierno federal podría estar enviando a San Luis Potosí, pero aseguró que a este tema se le da seguimiento constante a través de las mesas de trabajo en las que participan todas las autoridades y dependencias del sector público que se ocupan de la lucha contra la pandemia viral.
Se le preguntó si la necesidad y urgencia de la población por vacunarse contra el virus podría generar riesgos de aglomeraciones, presión social o incluso protestas para conseguir una dosis, lo que descartó al mencionar que habrá "un esquema de vacunación muy cuidado a través de citas debido al manejo especializado que necesita el reactivo, el cual debe venir bajo enfriamiento y cuidando ciertos protocolos. No es así como de decirle a la población: Pues fórmense, hagan fila y vamos a vacunarlos a todos".
En el mismo tema, se mencionó la necesidad de que exista coordinación entre el Gobierno federal y los gobiernos de los estados para garantizar la seguridad e integridad de los lotes de vacunas que, llegado el momento, se enviarán a las entidades federativas, para lo cual se contará con el apoyo del Ejército, la Guardia Nacional y los cuerpos de seguridad pública de los estados.