“No, no. Yo creo que el programa alimentario ha sido todo un éxito”, respondió Cecilia de los Ángeles González Gordoa, directora general del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), al ser cuestionada sobre si la institución ha atendido casos de inanición o extrema debilidad por falta de alimento.
Este miércoles, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), reveló que, en 2018 el 43 por ciento de los hogares potosinos enfrentaron dificultades para obtener ingresos suficientes para comprar alimentos.
Para la directiva del DIF estatal, desde que inició la administración carrerista la mayor preocupación es combatir el hambre, por lo cual, existe colaboración continua entre los organismos asistenciales de los ayuntamientos y el estado.
“El acceso a los servicios no te determina la pobreza en el caso de acceso a la alimentación. Puede haber una colonia donde haya todos los servicios, pero la persona no tenga acceso a la alimentación”, comentó.
La funcionaria estatal, indicó que, de los 220 mil beneficiarios empadronados actualmente en los diferentes programas sociales del DIF, incluido de alimentación, para este año habrá un incremento de 12 mil personas más.
González Gordoa detalló que los nuevos beneficiados son residentes de las cuatro regiones del estado, que van desde adultos mayores, niños que gozan de desayunos escolares y hasta mujeres con esquemas productivos.
“El ramo 33, según las reglas de operación, se distribuye a través de una fórmula que al Secretaría de Hacienda nos determina a los estados, y nosotros determinamos con base a indicadores. ¿Los indicadores qué nos dicen? Cuántas personas están en la extrema pobreza y dónde debemos de llegar”.