Además de afrontar una de las peores crisis hídricas de los últimos años, la capital de San Luis Potosí seguirá sufriendo, al menos esta semana, de temperaturas mayores a 30 grados Celsius con una ausencia casi completa de lluvias.
El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé, de lunes a domingo, cielos totalmente despejados o cuando mucho con nubosidades escasas; temperaturas que a mitad del día pueden llegar a los 32 grados, y vientos de entre 40 y 60 kilómetros por hora.
Para el resto del estado, se prevén solamente algunas lluvias aisladas de entre 0.1 y 5 milímetros, temperaturas de 35 a 45 grados, sobre todo en zonas como la Huasteca, y vientos también de entre 40 y 60 kilómetros por hora acompañados de tolvaneras para el caso del Altiplano.
Hasta ayer, el Servicio Meteorológico Nacional no preveía sistemas externos que pudieran cambiar significativamente las condiciones climáticas de nuestra región.
Por tanto, autoridades municipales y del estado seguirán enfrentando el reto de abastecer de agua potable a la población sin la expectativa de que presas como El Peaje o San José capten algo de agua de lluvia.
El abasto seguirá dependiendo de la extracción de pozos cada vez más profundos y la entrega del líquido a través de pipas, además del ahorro que se pueda lograr con la reparación de fugas y el cambio de hábitos de la población respecto al uso del agua en el hogar.