El Consejo Hídrico Estatal (CHE) advierte que la crisis del agua en San Luis Potosí, ya no puede enfrentarse únicamente con presas, tuberías o plantas de tratamiento.
En un escenario marcado por la escasez, la contaminación y los efectos del cambio climático en regiones como el Altiplano, Centro, Media y Huasteca, el organismo plantea la necesidad de incorporar soluciones basadas en la naturaleza como parte de la gestión hídrica.
Estas estrategias, explican, consisten en proteger y restaurar ecosistemas para resolver problemas como el acceso al agua, al tiempo que se generan beneficios ambientales.
A diferencia de la infraestructura tradicional, no buscan sustituirla, sino complementarla mediante procesos naturales que permitan infiltrar agua al subsuelo, mejorar su calidad o regular su disponibilidad.
Entre los ejemplos destacan la restauración de suelos y vegetación para recargar acuíferos, el uso de humedales como filtros naturales de aguas residuales, así como la creación de áreas verdes urbanas que ayuden a captar lluvia y disminuir inundaciones. También subrayan la importancia de conservar cuencas y ecosistemas que sostienen el ciclo hidrológico.
Sin embargo, este tipo de soluciones sigue siendo poco común en la planeación pública. El Consejo señala que persiste una preferencia por obras “visibles” y de corto plazo, además de limitaciones técnicas y una gestión fragmentada del agua que dificulta adoptar enfoques integrales.
De continuar con el modelo convencional, advierten, se profundizarán problemas como la sobreexplotación de acuíferos, el deterioro en la calidad del agua, el aumento de inundaciones y la pérdida de ecosistemas clave, lo que impacta directamente en el acceso equitativo al recurso.