La diputada Dulcelina Sánchez de Lira propuso reformar la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado para que la autonomía financiera sea reconocida como parte de los derechos de las mujeres víctimas de violencia.
La iniciativa no se limita a medidas de protección inmediata, sino que apunta a uno de los factores que muchas veces impide romper el ciclo de violencia: la dependencia económica.
De acuerdo con la propuesta, las mujeres víctimas de violencia tendrían derecho a acceder a programas de capacitación, educación financiera, formación para el trabajo, cursos y talleres que les permitan generar ingresos propios y fortalecer su independencia.
Sánchez de Lira señaló que proteger a las víctimas no es suficiente si no se crean condiciones para que puedan reconstruir su vida con seguridad y autonomía. Por ello, planteó que la atención institucional también debe incluir herramientas para que las mujeres no tengan que volver con su agresor por falta de recursos.
La legisladora sostuvo que el fortalecimiento de la autonomía económica puede reducir la reincidencia de la violencia, al facilitar que las mujeres cuenten con ingresos propios, acceso a empleo o posibilidades de emprender.
La iniciativa también plantea que la capacitación laboral y la educación financiera pueden abrir oportunidades para que las víctimas se incorporen al mercado formal de trabajo o desarrollen pequeños negocios, con efectos positivos para ellas, sus familias y comunidades.
La propuesta fue turnada a la Comisión de Igualdad de Género para su análisis.