Aunque aplaude la aprobación en comisiones de la iniciativa que homologa el impuesto sobre hospedaje, aplicable a los inmuebles que brindan tales servicios, a través de plataformas digitales, por ejemplo Airbnb, Rafael Armendáriz Blázquez, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM), capítulo San Luis Potosí, aseguró que todavía no hay piso parejo, entonces no se podría hablar de una competencia en hospedaje más equilibrada.
“No nada más el impuesto por hospedaje tendría que cobrarse, también el impuesto sobre la nómina, así como las prestaciones a los empleados que pudieran tener, así como impuestos federales y municipales que les correspondan”.
Explicó que, para el sector hotelero, el servicio que se ofrece por medio de plataformas como Airbnb, es hotelería informal, ya que en algunas ocasiones cuentan con empleados, que son quienes se dedican a administrar y limpiar las propiedades, incluso de cocina, pues algunas ofertas incluyen alimentos, sobre todo en lugares con mucho turismo, como la Huasteca.
Detalló que, con respecto a los impuestos municipales, existen algunas irregularidades, ya que la mayoría de las propiedades en Airbnb tienen sus tomas como domésticas, siendo que deben manejar tarifas a nivel industrial o por lo menos comercial.