Artistas populares, principales de artes escénicas, se manifestaron ayer en los arcos del Palacio Municipal de la capital en contra de presunto acoso por parte de inspectores de Comercio que no les permiten realizar sus representaciones en la vía pública.
Marco Antonio Zapata, maestro de teatro con 30 años de experiencia, relató que se han tenido desacuerdos e incluso amenazas de inspectores municipales que impiden el trabajo de actores y actrices en la calle por considerar que para esta actividad se debe tramitar un permiso debido a que tiene “fines de lucro”.
El quejoso aseguró que en las representaciones del grupo no se vende boletaje, sino que solamente se aceptan donaciones voluntarias del público asistente. Resaltó que, de hecho, reunir dinero no es el interés principal de las y los artistas, sino que es la expresión del arte la finalidad última.
El grupo colocó una manta en uno de los arcos del Palacio, cercano a la Iglesia Catedral, en la que se leía “No a la criminalización de artistas de la calle”, además de una cartulina con la frase “El arte no es exclusivo de las instituciones”.
Marco Antonio añadió que en cada trienio, las y los artistas callejeros se han enfrentado con cierto estigma y con cambios en los criterios de la autoridad en cuanto a qué es arte y qué es comercio. Lamentó que por un lado, algunos gobiernos inviertan cantidades millonarias en realizar eventos y festivales culturales de gran formato y que, por otra parte, al artista potosino, al “de la casa”, se le deje con frecuencia en la indefensión y se le cierren todos los espacios públicos.
El grupo de manifestantes permaneció en los arcos del Palacio Municipal a la espera de tener algún diálogo con autoridades, aunque se señaló que no es Comercio quien los debe atender y dar una solución, sino más bien el área de Cultura Municipal o en su defecto, alguna afín, como Turismo Municipal.