¿Freno al “boom”? Deudas y dudas
No se debe desatender la decisión de la empresa ferroviaria KCSM de suspender el trámite ambiental del proyecto de extensión de una doble vía en la zona industrial de Villa de Reyes.
No sólo por la inversión de 25 millones de dólares que queda, al menos por ahora, en el limbo, sino por los efectos que pudiera tener la decisión en el “boom” de la industria, sobre todo la automotriz, que experimenta el estado.
La compañía ferroviaria no revela en su documentación presentada a la Semarnat los motivos de desistirse de conseguir la autorización ambiental y, desde luego, este retiro no implica que el proyecto vaya a ser cancelado.
Pero no deja de ser inquietante. Hace unas semanas, se reveló que un litigio entre socios mantiene paralizadas las actividades del parque Logistik 2. Coincidentemente, el proyecto ferroviario de KCSM atraviesa el parque y también el Logistik 1, que alberga a la planta de General Motors y otras industrias proveedoras.
No hay signos que apunten a que la situación de Logistik 2 haya afectado a la obra vial, pero la autoridad debería mantenerse alerta ante estas situaciones. San Luis depende demasiado de la inversión industrial.
Por cierto, resulta alentadora la reunión entre los cuatro alcaldes electos de los municipios en los que se asienta la maquinaria industrial del estado: la capital, Villa de Reyes, Mexquitic y Zaragoza, e industriales.
Es una acción que anticipa el futuro y finca una posible unión metropolitana extendida, a la que faltaría unir a Soledad, para fortaecer el nodo industrial que está creciendo.
Ojalá no se trate de una llamarada momentánea, sino que ayude a fincar un proyecto que trascienda administraciones, candidatos y partidos políticos.
El Congreso del Estado coloca, contablemente, a las previsiones salariales como un pasivo, lo que puede ser desconcertante.
Pero lo es aún más que la mayoría de los 20.2 millones de pesos se haya dedicado a finiquitar al personal de contrato temporal de la pasada legislatura. Realmente es una pesada nómina que, quizá, la diputación entrante deba considerar aligerar.
Por cierto, de acuerdoa los documentos, dentro de este “pasivo” se incluía el adeudo de poco más de un millón de pesos con Pensiones, que se arrastraba desde hace varias administraciones. Sin embargo, hay que recordar que la pasada legislatura anunció que la deuda por el retiro se había saldado con recursos de Gestoría Institucional. ¿Cómo estuvieron entonces esos movimientos? Ojalá que pronto sea aclarado.
Por cierto, este asunto sirve para lanzar la pregunta: ¿cuánto se llevaron de retiro los integrantes de la peor legislatura de la historia?
¡HASTA MAÑANA!