General Motors de México negó que el paro de labores en su planta de San Luis Potosí estuviera relacionado con una inconformidad de sus trabajadores, aunque reconoció que sí hubo detención de sus trabajos y que sus empleados sí elevaron “una inquietud” a la empresa, aunque señaló que fueron “eventos separados”.
En un comunicado, GM de México indicó que las situaciones registradas el pasado jueves “ocurrieron de manera independiente y no estuvieron relacionados entre sí”.
La compañía reconoció que hubo un paro de labores que duró algunas horas, pero que se debió a una falta en el suministro de algunos materiales.
“Al respecto, el equipo de Compras y Cadena de Suministro trabaja en agilizar la entrega de material para que la Planta de Ensamble pueda retomar sus operaciones de manera regular”.
No obstante, la carencia de materiales no fue arreglada del todo, por lo que la empresa estimó que en los siguientes días aún se trabaje con intermitencias en tanto se regulariza el abasto de los materiales.
Por lo que respecta a la “inquietud laboral”, el documento explica que “un grupo de trabajadores de la Planta de Ensamble de GM SLP y representantes sindicales elevaron una inquietud a la empresa en relación con su esquema de
trabajo de la semana del 7 de febrero”.
Se trata del pago de estímulos por haber laborado en el día festivo del 5 de febrero.
La controversia, señaló la empresa, se resolvió con un diálogo. Ayer, indica el documento, autoridades del Centro de Conciliación Laboral del Gobierno de SLP acudieron a GM SLP para aclarar dudas.