El tramo del bulevar del río Santiago que va del cruce con 20 de Noviembre hasta la glorieta del Ángel de la Independencia se ha convertido en zona de alto riesgo que ya amerita, de parte de la autoridad, la instalación de reductores de velocidad para terminar con los numerosos accidentes que ahí se registran cada mes.
Así lo mencionaron automovilistas que ocupan a diario esta vía para transitar desde el norte y poniente citadino hacia la carretera a Matehuala y otros puntos del oriente.
Señalaron que la presencia permanente de aguas de drenaje en las cercanías de la conocida gasolinera “Servicio Guerra” es uno de los factores de riesgo, pues la superficie de rodamiento se ha vuelto resbalosa por el limo que ahí se produce.
Más adelante, llegando al Puente Naranja, muchos conductores aceleran sus unidades sin considerar que metros más adelante el monumento a la Independencia forma un cuello de botella en el que se registran accidentes frecuentes.
De hecho, en este punto, también hay concentración de aguas negras que salen de una fuga que ha sido intervenida al menos en tres ocasiones por dependencias estatales pero que no ha quedado bien.
La solución, dijeron los conductores, es que se instalen reductores de velocidad como los que existen en el mismo bulevar a la altura del puente de Pedroza y puente Carlomagno.
Permanente fuga de aguas negras y falta de reductores de velocidad, ocasionan numerosos accidentes
R. Santiago convertido en zona de alto riesgo
Permanente fuga de aguas negras y falta de reductores de velocidad, ocasionan numerosos accidentes