De nueva cuenta ayer, la segunda jornada de vacunación anticovid para rezagados, miles de potosinos formaron una kilométrica fila con la esperanza de vacunarse en las instalaciones de la Fenapo. Otra vez, nadie previó informar del número limitado de vacunas. Otra vez se cayó la logística y prevaleció la desorganización y la asignación de personal sin instrucciones para avisar en tiempo y forma del número limitado de dosis de anticuerpos.
Aunque por la mañana el IMSS informó que se ampliaría hasta las 9 de la noche el horario de atención luego de la caótica jornada del jueves, a las ocho de la noche la fila era larga y seguían llegando ciudadanos de todas las edades.
En las horas de mayor intensidad de los rayos del sol, la fila que en algunos momentos llegó a medir casi dos kilómetros y daba vuelta desde Francisco Martínez de la Vega hasta Simón Díaz y un tramo de República de Uruguay. A las 12:48 del día, casi cuatro mil personas esperaban.
Algunos ciudadanos se formaron para segundas dosis. Otros reconocieron que eran rezagados porque cuando tocó su turno estaban enfermos y no les fue posible vacunarse.
Muchos cuestionaron que cuando aún queda una gran cantidad de personas interesadas en vacunarse, no se abran más módulos o se anuncien nuevas fechas y varios criticaron que ayer permanecieron hasta cuatro horas en la fila, porque nadie les informó que se habían agotado las dosis y simplemente les bajaron la cortina de acceso a la Fenapo.
La mayor parte del día, los responsables de la vacunación no asignaron personal que pudiera informar a los receptores de todas las edades, del límite total de dosis, o por lo menos para organizar a los visitantes y evitar que algunos que esperaron hasta el final y se fueron sin vacunar, tuvieron que esperar gran parte del día.
Abundaron las quejas de personas que perdieron todo un día laboral o escolar para tratar de recibir una vacuna y que pudieron haberse colocado un mayor número de trabajadores de la salud, para que la aplicación fuera a un ritmo más rápido.