En la fecha conmemorativa del Día Internacional de la Mujer, un memorial gráfico, recuerda el heroico papel de las socorristas de la Cruz Roja Mexicana delegación San Luis, que a diario arriesgan su vida para tratar de salvar la vida de otros.
Entre hierros retorcidos, espacios donde hay sustancias tóxicas, maquinarias de complicada operación, tanques de oxígeno, gasas y vendas y suministro de suero vital sin mayor estructura de soporte que los brazos, las mujeres hacen su trabajo, para rescatar a los que se ven en apuros.
Equipadas con su ropa característica de colores rojo, blanco y azul; “armadas” con valentía y un casco en el que portan lámparas, salen todos los días a las calles, para estabilizar personas heridas y garantizarles el traslado a un lugar seguro, para recibir atención médica especializada.
La memoria gráfica, es un recuento de situaciones tristes y dolorosas, que todos los días las encuentran con el reto de rescatar aquellos que se encuentran en apuros, como alguna vez lo hizo Socorro Sierra Rivera, al arriesgar materialmente el pellejo, dentro de un estrecho agujero para sacar un niño que alcanzó a sobrevivir a la caída en un pozo.
Con las quijadas de la vida, todos los días van dando forma a su técnica para buscar entre escombros, fierros que prensan, arena, agua, hierba y acantilados, a las personas que requieren de su ayuda.
Con el resultado hecho, y una vez cumplida la misión, las fotografías muestran algunas con su hermosa sonrisa, satisfechas por haber encontrado a una persona con vida.