En el inicio del periodo de Cuaresma, Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, ofició ayer la misa e imposición de Miércoles de Ceniza en la Catedral Metropolitana.
Acompañado de los canónigos del templo capitalino recordó a los fieles la importancia del inicio de la Cuaresma, es decir, el tiempo para estar cerca de Dios, sobre todo establecer un itinerario cercano a las sagradas escrituras.
Al tomar la palabra para emitir su homilía, el jerarca de la grey católica local, asentó que la verdadera penitencia es orar y buscar una conversión interior del corazón, a fin de evitar caer en la presunción e ir “con la trompeta” anunciando ser un buen cristiano.
Instó a los presentes a: cambiar la actitud con el prójimo, dejar de ignorar a los demás, de querer estar sobre los demás; evitar acumular cosas que ya no se utilizarán; compartir misericordia con todas las personas y mantener cercanía permanente con Dios.
Una vez concluido el sermón litúrgico, Cabrero Romero junto a los demás sacerdotes impuso la ceniza en la frente de los creyentes, al tiempo que dijeron las palabras bíblicas: “Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”.
La ceniza impuesta a los feligreses está hecha de las palmas del Domingo de Ramos del año pasado, que previamente incineraron los ministros religiosos.
Pese ser uno de los periodos y días más relevantes para los católicos, la Catedral Metropolitana lució con poca asistencia de devotos en referencia con otras celebraciones eucarísticas.