De camino a los festejos del primer centenario del parque “Juan H. Sánchez” o de Morales, uno de los pendientes por resolver es dar el mantenimiento adecuado a la reja perimetral que, en algunos de sus tramos, ya muestra un acentuado deterioro.
Su lado oriente, que da a la avenida Nereo Rodríguez Barragán, y su lado sur, que colinda con Venustiano Carranza, son los lados más visibles de la reja y éstos permanecen en buen estado ya que, entre otras cosas, albergan una galería urbana cuyos contenidos gráficos cambian con frecuencia.
En cambio, los lados poniente y norte muestran cierto nivel de desgaste y óxido, además de que en algunos puntos hay piezas faltantes que probablemente fueron robadas por quienes se dedican a la venta de metales por kilo.
El parque cumplirá un siglo de existencia en mayo próximo y el Ayuntamiento ya prepara todo un programa de actividades en torno al aniversario. Seguramente, el mantenimiento de la reja perimetral debe estar en los planes generales de remozamiento de este pulmón urbano cuyos primeros árboles fueron plantados precisamente por el doctor Juan H. Sánchez, cuando el parque llevaba el nombre de “Amado Nervo”.