Existe una reserva territorial para la disposición futura de los residuos sólidos que se producen en la zona metropolitana, pero será importante que, en el corto plazo, se modifiquen los hábitos de consumo de la población y se mejoren las leyes que regulan el control y procesamiento de esos desechos, dijo el director de Gestión Ecológica de la capital, Maximino Jasso Padrón.
Informó que con la apertura de la celda 4C en el relleno sanitario municipal, se garantiza la operatividad por 12 meses más y la recepción de 924 toneladas diarias de residuos que la población produce.
Además, se cuenta con un espacio de cerca de 24 hectáreas en San Juanico, con una vida útil proyectada de 12 a 15 años más.
Dijo existe tranquilidad de que se le puede dejar a la ciudad un espacio adecuado para la disposición final de sus residuos, aunque se deberá vigilar que la compactación sea la más adecuada y por otro lado, procurar el aprovechamiento del metano que produce el propio relleno sanitario a manera de energía limpia.
Otras estrategias para prolongar la vida útil del relleno son, por ejemplo, las labores de reciclaje que a la fecha abarcan hasta un cinco por ciento de los desechos ahí depositados.
Finalmente, Jasso Padrón recomendó a las y los ciudadanos usar cada vez menos desechables, ya que materiales como el unicel o el plástico con que están envasados algunos productos como los sueros rehidratantes, tardan hasta 100 años o más en biodegradarse.