Mientras el Gobierno del Estado promovió la reparación del transformador afectado por imprevistos eléctricos trabajadores de la Unidad de Gestión del Centro Histórico de la alcaldía de la capital repusieron la tapa que se hundió en el Jardín Guerrero.
Se informó que las descargas eléctricas previas a la descompostura del transformador, afectaron los reflectores de iluminación de fachada del Templo del Sagrado Corazón.
Aunque no ocurrió daño alguno a las instalaciones eléctricas en el caso del edificio de la Secretaría de Cultura, todavía este martes no tenían servicio de energía y por lo tanto estaba a oscuras.
En la zona donde se hundió la tapa del transformador, trabajadores de la Unidad de Gestión del Centro Histórico llevaron hojas laminadas de acero, perfiles y tubulares para fabricar con sus medidas exactas una nueva tapa.
Los trabajadores pasaron toda la mañana cortando y soldando metal, hasta que concluyeron la nueva tapa que protegerá al transformador, cuando sea colocado ya reparado.
Sin embargo, hasta ahora no hay reconexión de energía eléctrica en la zona.