Las dirigencias estatales de los Partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) opinaron que el “plan B” de la reforma electoral, aprobado en el Senado de la República, es una acción para debilitar a las instituciones y un embate a los partidos políticos de oposición.
Verónica Rodríguez Hernández, presidenta del Comité Directivo Estatal (CDE) del PAN, consideró que la modificación todavía es reversible en la Corte, porque viola la Constitución política.
Además, llamó al partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), como “el perro fiel” de López Obrador y dijo que por ello los legisladores morenistas validaron su propuesta, permitiendo que ahora los funcionarios públicos hagan proselitismo.
“Nos deja clarísimo el presidente que a él no le interesa respetar las leyes, ni el estado de derecho. Lo único que le interesa, es que se haga su capricho y su contentillo”, aseguró.
Por separado, Jorge Alberto Zavala López, delegado del PRD, dijo que el bloque opositor está firme para posicionarse en contra de planteamientos regresivos, a través de reservas, sin embargo, Morena y sus aliados se empeñaron en no leerlas y solo las desecharon.
Advirtió que el impacto se traducirá en el adelgazamiento de las finanzas del Instituto Nacional Electoral (INE), y en afectaciones en el esquema administrativo para contratar a personal que brinde servicio a los usuarios.
“Están votando algo al vapor que al final del día va repercutir en la ciudadanía y en la democracia en México, también podemos ver que los servidores públicos con el cobijo de su reforma, poder hacer campaña directamente a la ciudadanía”, concluyó.