Especialistas en restauración de monumentos históricos se dieron a la tarea de retirar este sábado el grafiti de la caja del agua La Conchita, ubicada en la Calzada de Guadalupe y de paso llamaron a la población en general a respetar y promover el respeto por los vestigios que cuentan la historia de la capital potosina.
Esta caja del agua, explicaron los restauradores, data de la primera mitad del siglo XIX, cuando la ciudad se surtía del agua que bajaba a través de un acueducto desde la Cañada del Lobo.
Para retirar las huellas del grafiti, los técnicos realizan, primero, un test de solubilidad con diversas substancias solventes como agua, alcohol, acetonas y otras, para ver cuál de ellas ofrece mejor resultado.
Después se realizan tareas de protección de las áreas circundantes y se procede al retiro del grafiti con técnicas que garanticen que las afectaciones a la piedra sean mínimas.
Subrayaron que el problema con las pinturas de aerosol aplicadas a la cantera, es que este material pétreo tiene una alta porosidad, lo que hace más compleja la tarea de retirar el grafiti.
Los técnicos mencionaron que, si bien en nuestro país y en San Luis Potosí existe una amplia libertad de expresión, quizás las personas deberían considerar tener un poco más de respeto por aquellos vestigios históricos que forman parte de la identidad de la ciudad, pues retirar grafiti de ellos es una tarea que requiere de horas para tener éxito.