Los cajeros automáticos de Banorte que operaba en los arcos de la Presidencia Municipal de Villa de Pozos, fueron retirados, dejando a la cabecera sin su punto más accesible para retirar efectivo y realizar otras operaciones financieras básicas.
En el cubículo vacío se colocó un aviso: “Los cajeros automáticos anteriormente ubicados en este espacio fueron retirados. Por el momento, no se cuenta con información oficial sobre su reubicación o reinstalación”.
La de estos módulos ATM agravó la escasez de servicios financieros en un municipio que supera los 206 mil habitantes y donde el ritmo de crecimiento de nuevas viviendas va a la par del aumento de la actividad económica. Según estimaciones oficiales, alrededor de 14 mil personas en edad laboral buscan empleo formal en este 2026, lo que refleja una población económicamente activa en expansión.
Por suerte, en la cabecera municipal todavía operan cajeros de BBVA en Jocoyota y Julián de los Reyes, además de un cajero de Banco del Bajío en el Jardín “Miguel Hidalgo”. Sin embargo, fuera de la cabecera, el cajero más cercano se ubica sobre la Carretera 57, a unos 2.5 kilómetros hacia la Zona Industrial, lo que obliga a muchos usuarios a desplazarse en vehículo o caminar por largos tramos.
La falta de infraestructura bancaria se vuelve un obstáculo cotidiano para trabajadores, comercios y familias que dependen del efectivo. En un municipio recién creado, la ausencia de servicios financieros deja claro que el crecimiento poblacional avanza más rápido que la instalación de servicios esenciales.