Con respecto al último reporte del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en el cual San Luis Potosí se ubica en la posición número 17 a nivel nacional, disminuyendo tres lugares con respecto a la medición de 2021, el secretario General de Gobierno, José Guadalupe Torres Sánchez, atribuyó dicho descenso a la falta de gobernabilidad que existió durante las dos últimas administraciones estatales.
Consideró que resulta lógico que una pésima gobernabilidad iba a generar lo que el estudio del IMCO revela y que sorprende que en esas condiciones el Estado no haya quedado en el último lugar, “porque en los últimos doce años San Luis Potosí no fue gobernado”.
Señaló que no fue la pandemia la que arruinó la competitividad potosina a partir de 2020, sino el mal manejo gubernamental que se le dio a la emergencia sanitaria y precisa: fue la ineficiencia, la corrupción y la impunidad del anterior Gobierno lo que provocó la caída de la competitividad en el estado.
Explicó que la corrupción imperó en los diversos sectores, en la obra pública, con obras fantasmas como la presa La Maroma y las plantas de tratamiento de aguas residuales, así como el Metrobus; en el sector salud, con la compra apócrifa de medicamentos y adjudicaciones directas a empresas “fantasma” y, en materia de seguridad, no hubo interés de anteriores gobiernos en combatir la incidencia delictiva, como tampoco en prevenirla.
“Prueba de esto es que el secretario de Seguridad y la titular de Salud de la pasada administración están en la cárcel”, afirmó.
Aseguró que la actual administración estatal está generando las condiciones para un desarrollo económico sustentable y sostenido, aunque reconoció que es un desafío muy grande, pero “hoy en San Luis Potosí, Gobierno y empresarios estamos jalando parejo”.