Ritual por el año nuevo incrementa ventas de lencería

Rojo para el amor, amarillo para el dinero; registran aumento de 80% en compras de ropa interior

Los cambios en la exigencia de los clientes, traen como parte de su creencia, demanda de ropa interior, ya no sólo roja ni amarilla, sino de diferentes colores para lo que esperan, sea una suerte distinta en el año siguiente.

La moda nocturna también tiene sus clientes, y en casi 22 años de existencia en el centro de la ciudad, el negocio de la señora Minera Hidalgo progresivamente va descubriendo mayor apertura social a la moda interior, que en los inicios del negocio era un peregrinar de clientes que daban hasta seis vueltas para ingresar cuando nadie los viera.

Ahora, Minera Edith Rincón Hidalgo, como encargada del negocio, percibe mayor apertura a los temas de sexualidad, porque un negocio de esa naturaleza debe conducirse con ética y con la discreción que los clientes necesitan.

Desde su inauguración, aproximadamente en 1996, el comercio de “night fashion” ha formado parte de los negocios de mayor importancia, y así lo han constatado quienes determinaron incursionar en ese giro mercantil, en un edificio que décadas atrás alojó conocida tienda departamental de artículos para vestir con elegancia.

Lo más vendido para damas, son las tangas en colores rojos y amarillo, y para los caballeros, los bóxers rojo y amarillo. El rojo para el amor, el amarillo para el dinero, el negro para la buena vida sexual, el verde para la salud y el blanco para la paz, más accesorios extras.

Todo el año se venden las prendas, pero las ventas suben hasta ochenta por ciento al final del año por razones obvias de más dinero circulante, y es justo la época en que algunos compran ropa de transición de año, o hacen su guardado para el Día del Amor y la Amistad.