Han pasado 23 años desde que Rosario Marín, ex tesorera del gobierno de Estados Unidos y nacida en la Ciudad de México, dejo el cargo que ostentaba durante el gobierno de George W Bush, y todavía está convencida de que justamente aquella presidencia y la de Donald Trump, representan los polos opuestos, el primero por procurar una espléndida relación comercial con México a pesar de las adversidades y el segundo, por destruir lo que puede causar hasta un daño generacional.
Para ella, Donald Trump es el peor presidente de Estados Unidos, porque ha terminado con la confianza en las inversiones, en tanto que el presidente con el que ella desempeñó su encargo, permitió que el tratado trilateral de libre comercio de América del Norte fluyera sin problemas y sin contratiempos, creciera y pudiera desarrollarse, a pesar de adversidades como los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Dijo que fue precisamente Donald Trump el que ha inspirado un abierto rechazo a su estilo de ejercer el poder presidencial, terminando con decisiones que precisamente han causado tal nivel de desconfianza que alejan inversiones, cierran proyectos o generan desconfianza y estancamiento económico.
INCERTIDUMBRE GLOBAL
Luego del escenario que ha generado la guerra con Ucrania o con Irán, las decisiones actuales de Donald Trump y su contraste con lo ocurrido en casos como el atentado a las Torres Gemelas en 2001, la crisis de 2008 o la pandemia de coronavirus COVID-19, hay incertidumbre, pero también la esperanza de que continúe el tratado a pesar del presidente.
Para ella, se tiene la esperanza de que las situaciones que impactan a nivel global, a nivel país y por ejemplo en las condiciones de inversión como el retiro de Ford en San Luis Potosí, también de manera radical y que se redefina el gobierno y el ejercicio de contrapesos a partir de noviembre, durante las elecciones intermedias que incluyen a gobernadores y el congreso y el senado, y que por lo menos los demócratas tomen las riendas y se permita frenar las decisiones del presidente.
Dijo que también hay una expectativa de que el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) recupere su condición de vehículo más importante para los tres países.
TRUMP CONTRA EL TRATADO
Para la extesorera, el golpe fuerte al libre comercio lo dio el propio presidente estadounidense, al castigar precisamente a los aliados más importantes en materia comercial, tanto México como Canadá, con el establecimiento de aranceles, lo que disminuye la confianza que se tenía entre los tres países.
Percibe un grave perjuicio para el propio Estados Unidos por decisiones de su presidente, porque tanto Canadá como México exploran el fortalecimiento de acuerdos de libre comercio con otros países, y en particular con la Unión Europea, que precisamente ha buscado los canales para crecer en América y contribuir al desarrollo económico de las zonas donde invierte.
Aseguró sentir admiración por los empresarios mexicanos y canadienses, porque en su toma de decisiones en sentido resiliente, buscan los canales para generar los acuerdos comerciales con otros países, lo que a su vez causa daño a la economía de Estados Unidos por el cierre del comercio con sus principales socios.
“Los que terminan pagando los aranceles son los propios consumidores de Estados Unidos”.
LA PÉRDIDA DE POPULARIDAD
Rosario Marín cree que la pérdida de popularidad del presidente de los Estados Unidos, será un factor determinante, que abra la esperanza de que no repita el cargo o su grupo ya se quede atrás.
Dijo que están dadas las condiciones para que esa falta de éxito agregue nuevas oportunidades a grupos que hagan mejor política, sobre todo para el caso de que los gobernadores que están por reelegirse o buscar la elección por primera vez, es previsible que vayan a ser demócratas y resten poder al presidente en turno.
“Si así sucede y una vez que eso suceda, frenará mucho los intereses del presidente de los Estados Unidos”.
TEMOR POR EL ASALTO
AL CAPITOLIO
La extesorera estadounidense de origen mexicano, advierte que está fundado el temor de que Donald Trump pretenda volver a asaltar el capitolio o tomar alguna acción violenta, en caso de que el resultado no le favorezca.
Advierte que todavía hay ventanas abiertas para esperar que los fundamentos de la democracia en los que México está basado como país, sean lo suficientemente fuertes para no permitir que esto suceda.
Obviamente, se considera que una eventual derrota es ponerlo a prueba de nuevo, pero si la gente está tan insatisfecha como todas las encuestas lo demuestran, se espera que se mande un mensaje claro y rotundo en el sentido de que es el peor presidente que Estados Unidos ha tenido en su historia.
Recordó que ningún presidente en la historia de Estados Unidos, antes de las elecciones intermedias, había tenido un nivel de aprobación tan bajo, por ejemplo porque fue electo con base en puras mentiras dichas por él. Por ejemplo recuerda mentiras en lo que quería hacer y lo que según él haría, en casos como no hacer la guerra como las que se encuentran ahora en condiciones completamente innecesarias y muy costosas, y proteger la economía de los Estados Unidos con decisiones prudentes, lo que no se cumplió por las políticas arancelarias y los conflictos con los socios comerciales.
EL PRESIDENTE
BUSH Y MÉXICO
Recordó que mientras George W Bush fue presidente de los Estados Unidos, se consolidó una de las mejores relaciones de colaboración y comerciales con los Estados Unidos. Era el periodo de Vicente Fox Quesada en México.