El doctor Fernando Díaz Barriga, integrante del Grupo Universitario del Agua (GUA) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), advirtió que al menos el 13% de los pozos en la zona metropolitana ya presentan contaminación derivada de actividades en la superficie, lo que agrava la crisis hídrica en la entidad.
Contaminación en pozos y profundidad del acuífero
Durante su participación en el marco de la presentación de avances de la agenda hídrica elaborada por el GUA en 2025, el especialista explicó que estudios recientes de la Facultad de Ingeniería detectaron que contaminantes provenientes de la superficie han alcanzado profundidades de hasta 100 metros, de donde se extrae agua para consumo humano.
Entre los agentes detectados se encuentran nitratos, bacterias fecales, microplásticos y aditivos derivados de la quema de plásticos, los cuales se suman a la presencia histórica de flúor y arsénico, así como al incremento reciente de uranio en el agua subterránea.
Impacto en la salud y recomendaciones del especialista
Díaz Barriga señaló que esta situación se debe al deterioro de pozos antiguos, que ahora funcionan como conductos entre la superficie y el acuífero profundo; y las fracturas en el terreno que han debilitado la capa protectora natural.
“El acuífero ya demuestra que no es agua potable”, advirtió, al subrayar que el problema no se limita a la disponibilidad del recurso, sino también a su calidad.
El especialista alertó que estos contaminantes tienen efectos graves en la salud, especialmente en la población infantil, con afectaciones al cerebro, riñones y desarrollo cognitivo desde etapas intrauterinas, lo que podría traducirse en bajo rendimiento escolar y, a largo plazo, en limitaciones laborales.
Además, indicó que la problemática no se concentra en una sola zona, sino que abarca desde Villa de Reyes hasta la capital potosina, incluyendo Villa de Pozos y Soledad de Graciano Sánchez, al tratarse de un mismo acuífero.
Ante este panorama, insistió en que “la solución no radica únicamente en perforar más pozos, sino en garantizar la potabilización del agua mediante sistemas como la ósmosis inversa”, así como en establecer monitoreos constantes para asegurar la calidad del líquido que consume la población.