Alrededor de 10 mil mujeres marcharon este domingo 8 de marzo en San Luis Potosí en el marco del Día Internacional de las Mujeres. La movilización volvió a colocar en las calles las principales inconformidades que atraviesan las potosinas: el posible retiro de la Alerta de Violencia de Género (AVG), denuncias y carpetas de investigación detenidas o ignoradas en la Fiscalía General del Estado (FGE), así como casos de acoso y abuso sexual dentro de núcleos familiares e instituciones públicas y privadas.
Acusaciones contra Fiscalía y diálogo en la movilización
Uno de los principales puntos de concentración fue la FGE, donde se habilitó un espacio de diálogo para que quienes lo desearan compartieran sus casos y experiencias.
La expolicía de Investigación, Rosalinda Ávalos Reyes, acusó de omisión y de fungir como “parapeto del gobierno” a María Manuela García Cázares, titular de la dependencia, así como a Antonia Deyanira Gómez Serrato, agente del Ministerio Público Especializada en la Investigación de Delitos Cometidos por Servidores Públicos.
Ávalos Reyes acusó a ambas de encubrimiento y negligencia en el caso del asesinato de sus hijos el cual —afirmó— estaría vinculado con una red de corrupción al interior de la corporación conocida como el “Cártel de la Ministerial”.
Protestas y daños en edificios públicos y templos
En Palacio de Gobierno, manifestantes derribaron las vallas colocadas para resguardar al edificio, mientras desde el interior del recinto les arrojaban agua.
Durante el recorrido también se realizaron intervenciones en distintos edificios públicos. Por ejemplo, en el Palacio Municipal se plasmaron denuncias, mientras que frente al Congreso se instaló un tendedero para exhibir a deudores alimentarios.
Los contingentes avanzaron por Plaza de Armas y frente al antimonumento a Karla Pontigo se colocó un altar en memoria de víctimas de feminicidio.
En Fundadores, integrantes de la colectiva Por Ellas, Por Nosotras y Por Todas realizaron un pase de lista de mujeres asesinadas y desaparecidas, mencionando casos de Matehuala, Tamazunchale, Tamuín y la capital. La movilización concluyó en el Edificio Central de la UASLP, donde denunciaron la falta de atención institucional frente a casos de abuso y acoso.
La movilización incluyó daños a templos. En Catedral se pegaron fichas de búsqueda de personas desaparecidas, mientras que en la Compañía y la Capilla de Loreto manifestantes derribaron la protección metálica colocada en las puertas y le prendieron fuego.