Las 33 quejas abiertas contra elementos de la Guardia Civil Estatal (GCE) en apenas dos meses de 2026 evidencian fallas de fondo en las corporaciones policiales, reconoció el presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso del Estado, Cuauhtli Badillo Moreno, quien señaló deficiencias en capacitación, certificación y controles internos.
El legislador admitió que el número de expedientes es alto y que lo ideal sería no registrar ninguno, pero sostuvo que la falta de evaluaciones constantes permite que elementos con malas prácticas se mantengan en activo.
Advirtió que las corporaciones deben implementar revisiones más frecuentes para identificar a quienes incumplen con su función y frenar conductas indebidas que terminan por erosionar la confianza ciudadana.
Badillo Moreno atribuyó los señalamientos por abuso de autoridad a la ausencia de capacitación continua, particularmente en derechos humanos, perspectiva de género y aplicación de protocolos. Señaló que, aunque los policías aprueban procesos en academia, estos resultan insuficientes si no se refuerzan de manera permanente, lo que se traduce en intervenciones deficientes y, en algunos casos, en excesos.
Aunque defendió que San Luis Potosí se mantiene entre las entidades más seguras del país, reconoció que ese indicador no se refleja en la percepción social. La ciudadanía, dijo, se siente insegura por lo que presencia en su entorno, lo que obliga a fortalecer la proximidad policial y mejorar el desempeño de los elementos en campo.
El posicionamiento ocurre mientras la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) mantiene abiertos 33 expedientes contra la GCE por presuntos abusos policiales. Ante este escenario, el diputado adelantó que impulsará un exhorto para que las corporaciones informen sus acciones en materia de seguridad y advirtió que deberán aplicarse sanciones contra policías que incurran en irregularidades.