El atardecer comenzó a caer cuando los últimos peregrinos de la “Caravana de la Fe” llegaban a Nana Ángela (la curta estación de diez), un poblado en Jalisco muy cerca de Ojuelos y mientras algunas familias preparaban “reliquias” para dar alimento a los caminantes, otras alistaban campamentos.
En el altar se disponían las imágenes porque habría fiesta, “se levantan los Niños Dios, pero primero hacemos la eucaristía y se ora el Rosario” explicó la Celadora Mayor, Dolores Aguiñaga.
Historias de agradecimiento
Juan Manuel Hernández junto con su familia calentaban en unas grandes vaporeras caldo de pollo y de res con sus verduras para dar a los peregrinos, mientras asaba chiles jalapeños que crujían con el calor de brasas, “yo venía con mi mamá, pero hace años la Virgen de San Juan de los Lagos me devolvió a mis hijas, una tuvo un accidente y desde entonces y hasta que me muera voy a seguir viniendo”.
Explicó Manuel Hernández que dar “reliquia” al menos dos días a todo el que se pueda, es dar algo de sí en forma de agradecimiento y se da con el corazón.
Lo mismo hace la familia González, quienes repartieron más de 950 tortas en La Lugarda, hace dos estaciones, lo cual es una tradición que sus padres les inculcaron.
En esta ocasión, es la primera vez que no viene ‘Alex’ con ellos, pues falleció el año pasado al ser arrollado, “yo traje a mi hijo en hombros y así como se lo traje a la Virgen así se lo voy a entregar”, dijo su papá Juan Cristóbal Cano, quien señaló que físicamente no está el tercero de sus seis hijos pero lo tienen en el corazón y así será hasta que “Dios les dé licencia”.
Hubo quien festejó su cumpleaños de una manera diferente, con un pan a modo de pastel que tampoco puede comer pero que daría a sus compañeras; en la Caravana, este viernes Araceli Martínez celebró lejos de su familia pero con la fe en alto y con un corazón agradecido por haber logrado su plaza como enfermera en el Hospital del Niño y la Mujer y porque hace tiempo no había podido cumplir esta manda.
Una estación más
Se quedaron con un mejor clima, no llovía y la temperatura no era tan baja como la noche del miércoles, todos se alistaban para levantar al Niño Dios, poder descansar y seguir hoy su camino a partir de las 8 de la mañana para estar con la Virgen de San Juan de los Lagos cada vez más cerca.
Por su parte, Víctor Morales, director de Socorros de Cruz Roja San Luis Potosí explicó que hasta el momento han brindado 20 atenciones y se tuvo que hacer el traslado de dos personas, para evitar poner en riesgo su salud.
La Celadora Mayor explicó que como ya no les permitieron quedarse en Amarillas, sino que este sábado llegarán un poco más adelante, a Los Cibeles.